El Dirigente, martes 18 de agosto 2015

 
 

Directorio

Ultreya

Sr. Cardenal José Francisco Robles Ortega
Arzobispo de la Arquidiocesis de Guadalajara
 
Sr. Cura J. Guadalupe Dueñas Gómez
Asistente Eclesiástico

 

Pbro. Manuel Salvador Díaz López
Vice Asistente Eclesiástico

 

José Luis Gutiérrez Gómez
Presidente

 

José Eliseo Godoy Acosta
Vicepresidente

 

Ma. Eugenia Íñiguez Ocampo
Secretaria

Juan Manuel Regalado Durán
Tesorero

 

José Luis González Arana
Vocal Escuela 

 

Juan Manuel Regalado Durán
Vocal Precursillo 

 

Margarita Ávalos López
Vocal Cursillo 

 

José Héctor Pérez Muñoz
Vocal Poscursillo
 
Ma. de Jesús Dueñas Sánchez
Vocal de Relaciones Humanas

Ligas de Interés

 

OMCC


Cusillos México



Ediciones cuarto dia



 
amigos del carisma

Verdades en punta
 
 
Dios perdona el mal que has hecho. Pero no suple el bien que no has hecho.

El Mundo visto desde Roma
      
La Eucaristía no es una oración privada o una bonita experiencia espiritual, no es una simple conmemoración de lo que Jesús hizo en la Última Cena.
 
Ciudad del Vaticano, 16 de agosto de 2015 (ZENIT.org)En estos domingos, la Liturgia nos está proponiendo, del Evangelio de Juan, el discurso de Jesús sobre el Pan de la vida, que es Él mismo y que es también el sacramento de la eucaristía. El pasaje de hoy (Jn 6, 51 -58) presenta la última parte de este discurso, y habla de algunos que se escandalizaron porque Jesús dijo: «El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día» (Jn 6,54). El estupor de los oyentes es comprensible; Jesús, de hecho, usa el estilo típico de los profetas para provocar en la gente –y también en nosotros– preguntas y, al final, una decisión. Primero de todo las preguntas: ¿qué significa «comer la sangre y beber la sangre» de Jesús? ¿es solo una imagen, un símbolo, o indica algo real? Para responder, es necesario intuir qué sucede en el corazón de Jesús mientras parte el pan entre la multitud hambrienta. Sabiendo que deberá morir en la cruz por nosotros, Jesús se identifica con ese pan partido y compartido, y eso se convierte para Él en «signo» del Sacrificio que le espera. Este proceso tiene su cúlmen en la Última Cena, donde el pan y el vino se convierten realmente en su Cuerpo y su Sangre. Y la eucaristía, que Jesús nos deja con un fin preciso: que nosotros podamos convertirnos en una sola cosa con Él. De hecho dice: «Quien come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él» (v. 56). Ese permanecer en Jesús y Jesús en nosotros.  La comunión es asimilación: comiéndole a Él, nos hacemos como Él. Pero esto requiere nuestro «sí», nuestra adhesión a la fe.
 
A veces, se escucha sobre la santa misa esta objeción: «¿Para qué sirve la misa? Yo voy a la iglesia cuando me apetece, y rezo mejor en soledad». Pero la eucaristía no es una oración privada o una bonita experiencia espiritual, no es una simple conmemoración de lo que Jesús hizo en la Última Cena. Nosotros decimos, para entender bien, que la eucaristía es «memorial», o sea, un gesto que actualiza y hace presente el evento de la muerte y resurrección de Jesús: el pan es realmente su Cuerpo donado por nosotros, el vino es realmente su Sangre derramada por nosotros.
 
La eucaristía es Jesús mismo que se dona por entero a nosotros. Nutrirnos de Él y vivir en Él mediante la Comunión eucarística, si lo hacemos con fe, transforma nuestra vida, la transforma en un don a Dios y a los hermanos. Nutrirnos de ese «Pan de vida» significa entrar en sintonía con el corazón de Cristo, asimilar sus elecciones, sus pensamientos, sus comportamientos. Significa entrar en un dinamismo de amor oblativo y convertirse en personas de paz, personas de perdón, de reconciliación, de compartir solidario. Lo mismo que Jesús ha hecho.
 
Jesús concluye su discurso con estas palabras: «Quien come este pan tendrá vida eterna» (Jn 6, 58). Sí, vivir en comunión real con Jesús sobre esta tierra, nos hace pasar de la muerte a la vida. Y el Cielo empieza precisamente en esta comunión con Jesús. 

Cristianos en Rodaje
 

Cristianos en rodaje
EL DEMONIO
Me he preguntado muchas veces ¿Y porqué nos tentara el diablo? ¿A él qué le importa lo que yo haga o deje de hacer? ¿Qué sale ganando? ¿Por qué es enemigo mío si yo no le he hecho nada ni me meto con él? 
 
Estas preguntas han intrigado a cursillistas amigos míos. Por si también a ti te preocupan, voy intentar contestártelas. 
 
Conozco dos respuestas, pero supongo que habrá más. 
 
Satán tiene una primera razón muy poderosa para odiarnos. Es la envidia. Resulta que, naturalmente, a su lado nosotros somos unos mequetrefes. Decíamos antes que su naturaleza angélica esta muy por encima de nuestra naturaleza humana. Tú y yo naturalmente por debajo de los ángeles, cuando tenemos la gracia estamos por encima si ellos no la tienen. Y resulta que tu, en gracia de Dios, le das sopas con honda a Lucifer, él Lucero, el encumbrado serafín. Esto, a los tales les sabe a cuerno quemado. Tienen una envidia horrorosa, unos celos mortales. Y tratan de impedir a toda costa tu permanencia en estado de gracia y tu progreso en el camino de la santidad. 
 
Segunda razón de sus persecuciones: la soberbia. 
 
Para Satanás es placer de dioses hacerle la puñeta a Dios. Nada puede serle más agradable que parecerse a Dios en esto de dominar a las criaturas, de lograr su propia corte, de vencer a Dios en este terreno. Quitar a Dios siervos y ganárselos él. Esclavizar por el pecado a las almas, que sin el pecado irían a engrosar la corte celestial. Dios castigo a Lucifer convirtiéndole en demonio. Y ese demonio, que ya no ama, ni reverencia, ni sirve, ni espera nada, no se queda tranquilo al ver otros seres que aman, que reverencian, que sirven y esperan. Su soberbia le excita y sacude contra nosotros. Y por eso nos tienta. 
 
Estas dos razones son las más vulgarizadas. 
 
Sea por una u otra, sea por otros motivos que ignoro, el caso es que el diablo nos tienta. 
 
Cuenta con esas tentaciones diabólicas a la hora de hacer los cálculos para tu santidad. Y recuerda que todo el poder que tiene el hombre frente al diablo, le viene de la gracia de Dios. 
Fragmento del libro Cristianos en Rodaje
Valentín GalindoEdiciones 4° Día

La palabra del Domingo
 

 

Domingo XXI del Tiempo Ordinario,
Ciclo B, Juan 6, 61-70
 
 
Las lecturas de hoy nos invitan a reflexionar sobre la firmeza de nuestro compromiso cristiano. Para nosotros la fe es un hecho cultural ya que nacimos y fuimos educados en un medio tradicionalmente católico:
  • Nuestros padres y abuelos nos enseñaron a rezar.
  • Los sacramentos nos han acompañado en las diversas etapas de nuestro desarrollo. No concebimos la vida dentro de una familia tradicional en la cual los niños no hayan sido bautizados o no se haya celebrado  la Primera Comunión.
  • Profesamos unas enseñanzas sobre Dios, la Iglesia, los sacramentos, la vida después de la muerte.
  • Conocemos unas normas éticas que deben regir nuestra vida; otra cosa es que las practiquemos al pie de la letra.
  • Con estos ejemplos quiero subrayar que hemos sido educados en un contexto sociológico en el que la religión católica es un factor importante de socialización.
Ahora bien, una cosa es haber nacido en un medio tradicionalmente católico y seguir a lo largo de la vida con esta inercia religiosa, y otra cosa muy  diferente es apropiarnos esa fe cultural y hacerla carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre. Hay una diferencia sustancial entre una fe sociológica, es decir, heredada, y una fe asumida por convicción.
Pasemos ahora al texto del evangelio de San Juan:
  • Las palabras de Jesús sobre el pan vivo bajado del cielo han escandalizado a sus contemporáneos, para los cuales era inaceptable aquel modo de hablar.
  • Jesús, al ver que muchos de sus seguidores lo abandonaban, se dirige a los doce Apóstoles: «¿También ustedes quieren marcharse?» Jesús los interpela sobre la calidad de su compromiso.
  • Las multitudes que escuchaban a Jesús eran heterogéneas pues en ellas se encontraban personajes con muy diversas motivaciones: desde los curiosos hasta los que  estaban en un sincero proceso de búsqueda religiosa.
  • A medida que Jesús fue explicitando lo que significaba seguirlo a Él, se fueron quedando rezagados aquellos que tenían motivaciones frágiles. La desbandada alcanzó su punto crítico el Viernes Santo, cuando pareció que naufragaba el proyecto de Jesús.
  • Hay personas con una espiritualidad muy «light», la cual  se derrumba con la primera crisis (sea un fracaso afectivo, la muerte de un familiar o una enfermedad)
 Teniendo como telón de fondo el desafío  de Josué («escojan a quién servir») y la pregunta de Jesús («¿también ustedes quieren marcharse?») examinemos la firmeza de nuestros principios, revisemos el lugar que ocupa Dios en nuestras vidas, y desenmascaremos las ambigüedades en nuestro comportamiento: decimos una cosa pero actuamos de manera diferente.

Noticias del Secretariado 
 
 
 
Objetivo del MCC en el sexto plan pastoral
 
«Impulsar la nueva evangelización a través del encuentro con Jesús, mediante el anuncio del kerigma a los hombres y mujeres líderes de las estructuras y ambientes de la diócesis de Guadalajara para que vayan y fermenten de evangelio sus comunidades, con una formación integral permanente de sus dirigentes, y el movimiento de cursillos de cristiandad en Cristo tenga vida». 
 
Con el gusto de siempre y como cada semana por este medio nos hacemos presente con el fin de estar en una constante comunicación contigo y estés enterado de lo que en un movimiento como el nuestro está sucediendo. 
 
Le damos gracias a Dios por esos grandes regalos que nos dio este fin de semana al tener 2 ultreyas regionales en dos comunidades de nuestra diócesis. En Santa Teresa en Tequila Jalisco y Juchipila Zacatecas. A  todos sus organizadores  y a quienes en ellas participaron nuestra felicitación por esos grandes encuentros de amistad, de oración, de alegría y gran fiesta y sobre todo por estar presente en esa transmisión de la vida misma de un cursillista en su encuentro con Jesús.
 
Te recordamos que a finales del presente año celebraremos en nuestra casa dos segundas vivencias, una para damas y otra para caballeros.  Iniciemos nuestro trabajo de invitación a quienes consideremos le sea de utilidad y de continuidad de su cursillo. Se necesitan candidatos para que los presentes.    
 
Te hacemos una cordial invitación para que pidamos por el éxito del PLENARIO NACIONAL DEL MCC que se celebrara en la ciudad de Querétaro en esta semana y en donde estaremos presentes y representados por dirigentes de nuestro secretariado. Un plenario nacional es la reunión del Secretariado Nacional que lo componen las 18 comisiones provinciales en que está dividido nuestro país y el Ejecutivo Nacional, y en donde se tratan los asuntos que en estos tiempos son de importancia para el crecimiento y desarrollo del MCC EN México.
 
Todo un éxito resulto el primer  encuentro provincial de presidentes y asistentes eclesiásticos de nuestra 7ª Provincia del MCC, que se llevó a cabo el pasado 14 de agosto en nuestra casa de cursillos. Una reunión de trabajo que se preparó para tratar aspectos importantes para el MCC y sobre todo para realizar un plan de trabajo  para que los cursillos estén presente en todas las diócesis que componen nuestra provincia.
 
RECUERDA………..TODOS SOMOS PRECURSILLO.
 
Felicidades a quienes celebran su cumpleaños o algo especial:
21.- Sr. Cura Efrén Tamayo Díaz (1er. Aniv. Luctuso)
20.- Beatriz Jaúregui.
21.- Pbro. Manuel Salvador Díaz López
21.- Sr. Cura Rodolfo Nuño Hernández
23.- Felipe Larios Justo
23.- José Efraín Olmos Cabrera
24.- Rogelio Aguas Fregoso.

Intensifica tu oración por nuestros enfermos:

Juan Arón Hernández (Hijo de Tere Rodríguez)
Margarita Abundis Reos
Sra. Lidia Gómez Alvarez
J. Rodolfo Varo Padilla
Salvador Quintero Flores
Julia Amaral de Avila
Julio Silva Martínez
Guillermina Ramírez Fernández (hna. De Socorrito)
Michel Viridiana Palomino V.
Gabriela García V.
Juan Paulo Ramírez Ortíz
Isabel Cristina y Ma. Eugenia (Hnas. De Pedro Aguilar)
Celina Amaral C.
Sergio Ricardo Amaral
Jesús Abundis (Papá de Mago)
Memo Mata
Adriana Shelly
Maribel Ramírez Luévanos
Luz María Cueva Hernández (C. 375)
Ma. Del Rosario Rodríguez Vallarta (C. 375)
Antonio Fabián Márquez
Sr. Cura Gabriel Ramírez Quintana
Amparo Venegas Casas
Ma. Antonia Lemus Ramos

Norma Irene Orozco de Cámara

Sra. Valentina Buenrostro
Ricardo González Castellanos
Familia Castellanos González
Familia Castellanos Magaña
Andrea Camila Galván Torres
Eva Morán De la Torre
Thedy Aida Velasco Hernández
Margarita Calderón Ponce de León
Padre Ricardo de Santo Niño de Atocha
Luis Fernando Montes Sandoval
Emiliano Montes
Lula Pelayo
Nena Enciso
Rigoberto González
Carlos Castellanos
Roxana Lizaola

Si deseas que se pida por algún familiar o conocido enfermo, favor de acudir a nuestro Secretariado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *