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I Conversaciones de Cala Figuera, Valores del Carisma, Carisma Fundacional

Veamos primero que no es Calafiguera: digo esto porque he escuchado en más de alguna oportunidad que es una señora, y otras ideas que tienen las personas que con buena intensión se les ocurre.

Cabe mencionar que Cala Figuera es un puerto pesquero y turístico de la isla de Mallorca, donde se celebró el primer Cursillo de la historia.

El motivo principal de estas conversaciones fue el de despertar el interés de los dirigentes del movimiento por estudiar el Carisma Fundacional de Cursillos.

Es bueno observar que esas conversaciones empezaron con ideas aportadas por algunos cursillistas. Físicamente la reunión se realizó en la casa de retiro La Porcíncula, Mallorca, entre el 19 y el 21 de Agosto de 1994. Participaron dirigentes de 15 países.

Las personas invitadas no eran necesariamente las que ocupaban cargos en sus propios países. Las Conversaciones se celebraron en el preciso fin de semana del 50º aniversario, las mismas fechas en agosto que el primer Cursillo se había celebrado en Cala Figuera.

El formato del fin de semana es el mismo que se han usado en las otras Conversaciones. Una persona da un rollo, se dividen en grupos para discutir y luego se regresa para la plenaria. Tiene misa y meditación todos los días. Dato importante es que el P. Gabriel Seguí dio una de las meditaciones. Este sacerdote es Misionero de los Sagrados Corazones y es uno de los primeros de la jerarquía en creer en la Obra de Cursillos. Ha escrito varios libros como, por ejemplo: Biografía y Orígenes de los Cursillos de Cristiandad

Durante el fin de semana se conversaron los 10 temas de las I Conversaciones de Cala Figuera. Para muchos era algo conocido pero para otros tal vez la primera vez. De todos modos tomaremos este tiempo para hacer un sobre vuelo en esto que es importante más que saberlo, vivirlo. Hablaremos un poco del porque se dieron y quienes fueron los grandes pensantes. Y que efectos provocaron en la vida del Movimiento de Cursillo de Cristiandad a nivel mundial.

Entrando en materia las I Conversaciones de Cala Figuera fueron pensadas y estructuradas por Eduardo Bonnín, Francisco Forteza y Jesús Valls. En primer lugar, Eduardo trataba que se entendiera lo que se ignoraba, lo que se rechazaba.

Fue algo así como una decisión “importante” que  llevo a Eduardo a intentar que se conociera lo que pretendía desde el principio con los Cursillos. Estas Conversaciones las ideó con un modo que creyó contundente y “definitivo”, recurrió al Carisma Fundacional. Se desarrollaron bajo un formato de conversaciones como lo dice Francisco Forteza en el rollo inicial. Ellos querían allí conversar con los amigos que habían entendido o al menos estaban abiertos a conversar al respecto sobre el tema que se estaba olvidando, el Carisma Fundacional.

Todos los dirigentes que servimos en el Movimiento de Cursillos de Cristiandad estamos llamados a estudiar, reflexionar y compartir el Carisma Fundacional. Estamos llamados a ser los administradores, custodios y guardianes de este Carisma.

En el Movimiento de Cursillos de Cristiandad se nos ha pedido mantenerlo genuino, tal y como fueron fundados por Eduardo Bonnín en Mallorca en el año 1944. Sin embargo, lo hemos desviado con tantas cosas que con el paso del tiempo ya casi no se pueden reconocer. Es más, hemos desviado en algunas ocasiones, completamente su finalidad. Como ejemplo les podría decir que estamos clavando clavos con un desatornillador. Soy de la opinión que cuando se quieren utilizar con otros fines deberían cambiarle el nombre.

Por ejemplo, aquí en mi Diócesis el Movimiento de Cursillos fue iniciado para la formación de los dirigentes de la naciente Misión Latinoamericana Nuestra Señora de Guadalupe. Cuando hubo un problema y el sacerdote quería tomar el control de Cursillos, un grupo que prefirió quedarse sirviendo en la parroquia le cambió nombre a su grupo, se llaman Encuentros Cristianos. Nosotros nos fuimos a reunir en una casa de monjas en Montreal. Desde aquel tiempo, el cursillista que desee servir en su parroquia donde participa está libre, pero el movimiento no está relacionado con ninguna parroquia porque comprendimos que el MCC es diocesano.

Continuemos con el tema. Dios te ama, fue en el pasado, debe ser en el presente y tiene que ser en el futuro el único mensaje que Cursillos debe llevar al hombre y a la mujer de nuestros días. El movimiento no busca crear estructuras, sino que su principal objetivo es la Persona.

Cursillos solo debe facilitar a esta Persona los tres encuentros que debe tener para trascender como ser humano y cristiano:

El encuentro con uno mismo
El encuentro con Cristo y
El encuentro con los demás.

Cursillos tiene un Carisma dado por el Espíritu Santo en la persona de su fundador Eduardo Bonnín quien se encargó de llevarlo a todos sus hermanos.

Y la base de este Carisma está en 10 valores principales que son:

  1. Persona
  2. Libertad
  3. Amor
  4. Amistad
  5. Convicción
  6. Sinceridad
  7. Criterio
  8. Vida
  9. Normalidad
  10. Alegría

Este significativo Encuentro en la ”Cuna de los Cursillos” Mallorca, España, dio paso  a que  en el Encuentro Mundial de Corea, Eduardo Bonnín desarrollara el tema  “Carisma Fundacional.”

Poco después en Mayo de 1998 el Papa Juan Pablo II convoca a la Primer Asamblea de Movimientos, Asociaciones y Comunidades Eclesiales, lo que resulto también una invitación a volver a los orígenes de cada Movimiento o Asociación de la Iglesia.  De lo que se deduce que lo de Eduardo, lo de Mallorca, fue el puntapié inicial una vez más.

¿Y por qué estudiar el Carisma Fundacional?

  1. En el 5to. Encuentro Mundial de Dirigentes realizado en Seúl, Corea 1997, se acordó continuar estudiando el Carisma Fundacional, para ir corrigiendo las deficiencias que se encuentran en su aplicación.
  2. En respuesta al llamado del Papa Juan Pablo II hecho a los grupos apostólicos de la Iglesia a revisar el carisma que los fundó. Si en realidad son fruto de un Carisma dado por el Espíritu Santo.
  3. Porque hay que saber cómo el Cursillo debe ser y no como queremos que sea.

Muchas veces adaptamos el Cursillo a nuestras propias circunstancias o necesidades, en lugar de propiciar que estas circunstancias o necesidades se adapten al método original.

Otras veces, la falta de conocimiento de la esencia, la mentalidad y la finalidad de Cursillos nos hace cambiar términos que a la larga desvirtúan a los verdaderos Cursillos de Cristiandad.

El mundo de hoy día vive completamente de espaldas a Dios, lo mismo que sucedía en 1944 cuando nacieron los Cursillos. Hay una escala de valores en cuya cima están los valores económicos y en último lugar está la búsqueda de los valores morales y religiosos.

Y es que con el paso del tiempo el mensaje se ha ido desvirtuando hasta que casi ha desaparecido de nuestros Cursillos 3 días. Este mensaje se ha ido eliminando porque no llevamos alejados, siempre nos facilitamos la vida apostólica pescando en pecera. Alguien me podrá decir: “pero en las parroquias hay personas que no están conscientes del amor de Dios”. Estoy de acuerdo con esta justificación, pero recuerdo que la prioridad son los ALEJADOS. Los amigos de las parroquias pueden ir al Cursillo, eso no se discute, pero esperemos que nos pidan ir porque los hemos cuestionado por nuestra manera de vivir no porque tenemos que llenar un cupo.

Es necesario que los dirigentes del movimiento estudiemos a fondo el Carisma que los fundó y solo así poderlo aplicarlo en su forma más genuina, para poder seguir dando buenos frutos como aquellos que se lograban en los inicios del movimiento.

Esto lo lograremos solo si seguimos fielmente su método: La amistad. Hay que hacer amigos, para hacernos más amigos para luego hacernos amigos de Cristo. Especialmente de aquellos que están alejados, viviendo muy al margen de cualquier contacto con lo religioso.

Hay que trabajar en forma heterogénea, o sea en la comunión de todo hombre y mujer, sin importar, clase, condición social, o status económico o nivel educativo, porque al fin y al cabo lo que Cursillos busca aquí y en cualquier otra parte del mundo es a la Persona, y la Persona de por sí es universal.

Hay que encontrar a la PERSONA en plena LIBERTAD para tratarla con AMOR y en un clima de AMISTAD llenarla de CONVICCIÓN para que actúe con SINCERIDAD y CRITERIO propio por la VIDA llevando a sus hermanos la NORMALIDAD y la ALEGRÍA de caminar junto con Cristo.

Decimos que cuando un cursillista a comprendido y vive los valores del Carisma es capaz de redactar un párrafo con las ponencias de las I Conversaciones de Cala Figuera. Les propongo, cuando tengan tiempo de hacer un párrafo, ustedes mismos. Si lo hacen en pareja o en grupo ayudará a comprender mejor.

Eduardo siempre dijo que el Movimiento de Cursillo debe ser claro, simple y profundo, como el Evangelio.

Conclusión

Yo he reflexionado, basándome en las ideas de Eduardo, sobre el Carisma. Eduardo decía que lo cristiano perfecciona lo humano y lo humano perfecciona lo cristiano. Entonces el Carisma es el perfecto equilibrio de lo humano y lo cristiano. Me explico: cuando vemos que en lo individual o en grupo nos estamos yendo mucho a lo humano, nos estamos saliendo del Carisma. También si vemos o sentimos que nos estamos yendo más a lo religioso nos estamos saliendo de la vivencia del Carisma como cristianos cursillistas. Claro está que en nuestra vida personal podemos hacer lo que nos parezca mejor, pero como cursillistas y sobre todo como Movimiento debemos guardar este equilibrio.

Los 10 valores del Carisma: Persona, Libertad, Amor, etc., seguramente los estudiaremos en las próximas escuelas y comprenderemos que, así como vemos son conceptos bien equilibrados entre lo humano y lo cristiano. Verán que cuando se profundiza se comprende mejor Cursillos.

Les deseo que sigamos profundizando en todo esto. El Espíritu Santo llenará nuestros corazones de fuego y nuestras cabezas de ideas. Sabemos bien que

“Una hora de estudio es una hora de oración”.

dClrs
Carlos Muñoz
16112020

Jornadas en el  Pensamiento de Eduardo  Bonnín (2020)

Jornadas en el 
Pensamiento de Eduardo 
Bonnín
(2020)

Prólogo
Compartimos para todas las personas que quieran estudiar, profundizar y así reflexionar en el Carisma Fundacional de los Cursillos, en estas Jornadas que han tenido como objetivo mostrar y revitalizar la Historia de los Cursillos, a través de tres Rollos que resumen la Mentalidad, la Esencia y la Finalidad de los Cursillos de Cristiandad , en cómo fueron pensados, rezados y compartidos por su Fundador Eduardo Bonnín Aguiló, Un Aprendiz de Cristiano, y que nos lo entregan desde la cuna misma de su creación, Mallorca, a través de tres grandes amigos. Los invitamos a bucear, a que se hagan a través de estas lecturas “encontradizos“ con Cristo, en tres palabras y tres rollos: Cristo, la Persona y la Amistad.

Estas Jornadas fueron realizadas por medio de la plataforma Zoom. Para ver el documento completo, hacer clic sobre el enlace.

XVII. La intimidad y sus niveles

La amistad es la cota más alta a que ha llegado el hombre. Cuando la amistad es químicamente pura, extensión de pura gratuidad, magnetiza y fascina. Aunque casi todo el mundo se mueve por interés, sin saberlo, lo que le interesa de los otros, en el fondo, es el desinterés.

Alguien ha dicho que la quinta esencia de la amistad podría resumirse en la doble afirmación de «estoy contento de que existas; el mundo es más bello porque existes tú».

La amistad es procurar y hacer posible la libertad del otro.

Aceptar al otro como es, en toda su globalidad, sin sectorizar el concepto que tengamos de él, ni pormenorizarlo, inventariando sus carencias, sus cualidades concretas o su posición. Y ello precisamente porque la amistad exige un respeto profundo del campo de lucha del otro, del escenario interior donde se producen las concretas batallas en que uno tiene que luchas solo. La ayuda que se puede prestar al amigo no puede ser a base de dar soluciones y respuestas a preguntas que no se formulan o empujones que fuercen su decisión, ni reprimendas «cariñosas» —pero al fin y al cabo «reprimendas»— que, aún más si se saben fruto de una auténtica amistad, pueden llegar a aturdirle.

La confidencia tiene que ser recibida con respeto, como un gran regalo, y por tanto con sincero y asombrado reconocimiento, con unción atenta y desvelada atención, con ilusión.

Ahora bien, la amistad supone la clara noción de que existen distintos niveles de intimidad:

de un tú a otro tú

de un tú a un nosotros

de un nosotros a un nosotros

de un nosotros a un vosotros

En todos estos niveles, y muy especialmente en el nivel del tú a tú —que es el más importante y genuino, y cuya existencia es lo que da sentido y razón a los demás niveles— la amistad cristaliza mediante un proceso.

Este proceso, si bien tiene en todos los casos unas características comunes, en cada ocasión sigue estadios y ritmos diferentes, ya que todos ellos, en la ruta hacia su finalidad, manifiestan la radical originalidad de lo nuevo, así como la novedosa creatividad de lo que se estrena, y una visión abierta al futuro de lo que pueda ser.

La primera característica común a estos procesos de amistad es abrir brechas en la muralla de los mutuos prejuicios, «roles» y estereotipos, con los que —casi siempre inconscientemente— se ha etiquetado al otro. Las circunstancias acumuladas que siempre recubren y encubren la estructura vital del hombre, seguirán, aunque cada vez en menor medida, influyendo negativamente en la relación, hasta que ésta reciba al verdadero sentido del otro, que es su capacidad activa de amar y de ser amado.

Otra nota característica de los procesos de amistad es la importancia del impacto que produce en ambos el primer encuentro. Si en ese primer encuentro se produce una corriente de mutua admiración, la progresividad de esta corriente acelera todo el proceso. En cambio, si no se produce esta «chispa» inicial, el proceso suele ser más lento, y sólo suelen remontarlo cuando al menos uno de ellos se encuentra en disposición de conectar con la zona admirable que siempre tiene la genuinidad del otro. Pero toda relación auténtica de amistad acaba basándose y vitalizándose en una convergencia de admiraciones.

Otra característica muy frecuente en los procesos de amistad, es que unas veces al iniciarse y otras más tarde, tiende a centrarse la comunicación con el otro en «lo suyo» y «los suyos», más que en él mismo, lo que se agrava si coincide con que «el otro», a su vez, está pendiente de «lo mío» y «los míos», y no centrado en un eje integrador y dinámico. Singularmente cuando a uno le ha sucedido algo destacable, que seguro vale la pena contar, es frecuente que lo cuente y recuente tantas veces que tome el sesgo de una presunción, en lugar de ser una comunicación.

Finalmente destacaríamos como nota característica común a los diversos procesos de amistad, que en algún momento siempre suele interferir o intentar interferir en la relación amistosa alguna tercera persona que, de más o menos buena fe, desequilibra el ritmo del proceso quitando brillo a la admiración, unas veces por envidia, otras por celos y otras simplemente por paternalismo.

Aún superadas todas estas etapas, la amistad siempre es cultivo delicado, como una planta, que no puede hacerse crecer tirando de sus hojas; como una rosa, que sólo se abre a la luz y al calor que produce la dinámica del mismo proceso. La amistad es como una hucha que no debe romperse para ir a comprar una caja de cerillas.

La persona, para ejercer de tal, tiene que tener convicción y decisión. La convicción sola, produce teóricos. La sola decisión, imprudentes.

El hombre, la persona, se da siempre circunstanciada, si bien hay una corriente continua mutua y recíproca, de la circunstancia al hombre, y del hombre a la circunstancia. Los hombres se influencian siempre unos a otros recíprocamente. Cuando entre dos personas se produce una corriente de amistad y de simpatía, la influencia es mucho mayor. La influencia de amigo a amigo puede encaminarse hacia el logro de ir consiguiendo esclarecer su convicción, con el fin de que sea más lúcida. Pero, en cambio, nunca es bueno que la influencia del amigo sea empleada para empujarle a una decisión, porque las consecuencias que se derivan de una decisión errada, van a caer todas sobre el que ha tomado la decisión, no sobre el que le forzó a tomarla.

Fragmento de: Eduardo Bonnín y Francisco Forteza. “Evidencias Olvidadas”. Apple Books.