El Dirigente, martes 25 de agosto 2015

 
 
 

Directorio
Ultreya
Sr. Cardenal José Francisco Robles Ortega
Arzobispo de la Arquidiocesis de Guadalajara
 
Sr. Cura J. Guadalupe Dueñas Gómez
Asistente Eclesiástico

 

Pbro. Manuel Salvador Díaz López
Vice Asistente Eclesiástico

 

José Luis Gutiérrez Gómez
Presidente

 

José Eliseo Godoy Acosta
Vicepresidente

 

Ma. Eugenia Íñiguez Ocampo
Secretaria
Juan Manuel Regalado Durán
Tesorero

 

José Luis González Arana
Vocal Escuela 

 

Juan Manuel Regalado Durán
Vocal Precursillo 

 

Margarita Ávalos López
Vocal Cursillo 

 

José Héctor Pérez Muñoz
Vocal Poscursillo
 
Ma. de Jesús Dueñas Sánchez
Vocal de Relaciones Humanas

Ligas de Interés

 

OMCC

 

Cusillos México

 

 

Ediciones cuarto dia

 

 

 
amigos del carisma

Verdades en punta
 
 

Para muchos, obrero es sólo el que cambia sudor por salario.
¿También para ti?

 

 

El Mundo visto desde Roma
      
El Papa en el Ángelus: «¿Quién es Jesús para mí?»
 
Ciudad del Vaticano, 23 de agosto de 2015 (ZENIT.org)
Concluye hoy la lectura del capítulo sexto del Evangelio de Juan, con el discurso sobre el Pan de la vida, pronunciado por Jesús, al día siguiente del milagro de la multiplicación de los panes y peces.
 
Al final de este discurso, el gran entusiasmo del día anterior se apagó, porque Jesús había dicho que era el Pan bajado del cielo y que daba su carne como alimento y su sangre como bebida, aludiendo así claramente al sacrificio de su misma vida. Estas palabras suscitaron desilusión en la gente, que las juzgó indignas del Mesías, no ‘ganadoras’.
 
Así, algunos miraban a Jesús como a un mesías que debía hablar y actuar de modo que su misión tuviera éxito, ¡enseguida!
 
¡Pero, precisamente sobre esto se equivocaban: sobre el modo de entender la misión del Mesías!
 
En realidad, ellos entendieron bien las palabras de Jesús. Tan bien que no quieren escucharlo, porque es un discurso que pone en crisis su mentalidad. Siempre las palabras de Jesús nos ponen en crisis; en crisis, por ejemplo, ante el espíritu del mundo, a la mundanidad. Pero Jesús ofrece la clave para superar la dificultad; una clave hecha con tres elementos. Primero, su origen divino: Él ha bajado del cielo y subirá allí donde estaba antes.
 
Segundo, sus palabras se pueden comprender solo a través de la acción del Espíritu Santo, Aquel que «da la vida». Y es precisamente el Espíritu Santo el que nos hace comprender bien a Jesús.
 
Tercero: la verdadera causa de la incomprensión de sus palabras es la falta de fe: «hay entre ustedes algunos que no creen», dice Jesús. En efecto, desde ese momento, dice el Evangelio, «muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo». Ante estas defecciones, Jesús no hace descuentos y no atenúa sus palabras, aún más obliga a realizar una opción precisa: o estar con Él o separarse de Él, y dice a los Doce: «¿También ustedes quieren irse?».
 
En ese momento, Pedro hace su confesión de fe en nombre de los otros Apóstoles: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna». No dice: «¿dónde iremos?», sino «¿a quién iremos?». El problema de fondo no es ir y abandonar la obra emprendida, sino a quién ir. De esa pregunta de Pedro, nosotros comprendemos que la fidelidad a Dios es cuestión de fidelidad a una persona, con la cual nos unimos para caminar juntos por el mismo camino. Y esta persona es Jesús. Todo lo que tenemos en el mundo no sacia nuestra hambre de infinito. ¡Tenemos necesidad de Jesús, de estar con Él, de alimentarnos en su mesa, con sus palabras de vida eterna!
 
Creer en Jesús significa hacer de Él el centro, el sentido de nuestra vida. Cristo no es un elemento accesorio: es el «pan vivo», el alimento indispensable. Unirse a Él, en una verdadera relación de fe y de amor, no significa estar encadenados, sino ser profundamente libres, siempre en camino.
 
Cada uno de nosotros puede preguntarse, ahora: ¿Quién es Jesús para mí? ¿Es un nombre, es una idea, es un personaje histórico solamente? O es verdaderamente aquella persona que me ama, que ha dado su vida por mí y camina conmigo. ¿Para ti quién es Jesús? ¿Estás con Jesús? ¿Intentas conocerlo en su palabra? ¿Lees el Evangelio todos los días, un pasaje del Evangelio, para conocer a Jesús? ¿Llevas el pequeño Evangelio en el bolsillo, en el bolso, para leerlo, en todas partes? Porque cuanto más estamos con Él, más crece el deseo de permanecer con él. Ahora les pediré amablemente, hagamos un momentito de silencio y cada uno de nosotros en silencio, en su corazón, se pregunte: ¿quién es Jesús para mí? En silencio, cada uno responda, en su corazón: ¿quién es Jesús para mí?

Cristianos en Rodaje
 

Cristianos en rodaje
EL DEMONIO
¿Y qué es una tentación?
 
Es una simple incitación al pecado. Nada más. En todos los casos, si a ti te da la gana la puedes rechazar. El demonio puede insinuar, invitar, animarte a que peques, pintarte la cosa atractiva y apetitosa, y se acabo. No puede cogerte del pescuezo y amorrarte sobre una deyección pecaminosa. Hacerte tragar el aceite de ricino de un pecado quieras o no. Hasta ahí no llega. 
 
Satanás es como un perro feroz, un dogo horroroso que ladra, que muestra sus colmillos afilados, que parece que se te va tragar de un bocado. Pero este perro esta encadenado. Firmemente atado, con unas limitaciones que no puede cruzar. Así que si no te acercas y te metes en su boca, con la gracia de Dios, no temas que no se te comerá. Déjale que ladre y se desgañite.
 
Esas cadenas, esas limitaciones que tiene el demonio son:
No puede actuar directamente sobre tu entendimiento. Tú conoces por los sentidos. Tienes unas ventanas abiertas por las que te entran los conocimientos. Ves lo visible. Oyes lo que se puede oír. Tocas lo palpable. Para decirlo de una vez, conoces por lo sensible: no por especies inteligibles puras. Así que el diablo solo puede actuar sobre tu entendimiento a través de especies sensibles. Como si dijéramos de retruque. Actuar sobre las cosas y sobre tu imaginación, sí. Directamente sobre tu entendimiento, no.
 
Segunda limitación. El diablo no puede mover impepinablemente tu voluntad. Solamente Dios arrebata. Si viésemos a Dios cara a cara, sin velos, tal como es, quedaría nuestra voluntad infaliblemente presa en Él, arrastrada por Él, Suma Bondad y Suma Belleza. Pero no hay ninguna criatura, ni humana ni angélica que tenga ese poder. Dios sí, porque es el Bien absoluto. 
 
Un demonio, y sobretodo una demonia, pueden subyugar más o menos. Según sea de guapa, según sean sus encantos, puede encantar la voluntad, mucho o poco. Pero arrastrarla del todo, ni hablar.
 
Imagínate que Satanás te ofrece una real hembra hecha de los siguientes ingredientes: el pelo de la B.B., los ojos de la Taylor, la boca de la Gina, el cuello de Fabiola, lo que viene debajo de la Sofía, el ombligo de la Chunga, y lo que falta de la Lola Flores que tampoco es manca y además quiere ser marquesa.
 
No me negaras que sería un cóctel femenino algo fuerte, capaz de marear al más pintado. Pero por fuerte que fuera, no encadenaría impepinablemente. Una voluntad humana no viciada ni viciosa lo podría resistir. Podría dejar de beber. 
 
Esto pasa con el diablo. Te pone delante algo sugestivo, encantador, tentador. Pero por muy bonito que te lo presente, si a ti te da la gana, tranquilo. Porque él no te puede robar la voluntad y dejarte hecho un pelele. 
 
Y la otra limitación de ese poder de Lucifer y sus muchachos, la pone Dios.
 
San Pablo dice en una de sus cartas: «Dios no permitirá que seáis tentados sobre vuestras fuerzas». Nuestro Padre no nos deja en manos del enemigo. Dios sabe nuestras debilidades, lo que podemos resistir sin rompernos. Así que marca unos límites a Satanás, límites que éste no puede cruzar. 
Fragmento del libro Cristianos en Rodaje
Valentín GalindoEdiciones 4° Día

La palabra del Domingo
 

 

Domingo XXI del Tiempo Ordinario, Ciclo B, Marcos 7, 1-8. 14-15.21-23
 
     
En la liturgia de hoy aparece el lado oscuro de la ley, cuando las manipulaciones desvirtúan su sentido, y en lugar de ser garantía de humanización se convierte en herramienta de esclavitud.
 
Los fariseos habían desarrollado un cuerpo normativo que regulaba todas las actividades de los miembros de la comunidad. Nada escapaba al imperio de las normas. La vida del israelita estaba absolutamente programada pues la religión le decía qué podía comer, con quiénes podía tratar y a quiénes debía evitar, cómo debía orar, cómo debía interactuar con su familia. El sistema normativo impuesto por los fariseos era absolutamente asfixiante. La mayor preocupación era el cumplimiento exacto de estas normas, y la calidad humana, religiosa y ética de las personas se medía por el cumplimiento literal de estas imposiciones.
 
Esto nos permite comprender por qué Jesús retoma las duras palabras del profeta Isaías: «este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí; el culto que me dan está vacío».
 
La religión judía  había detallado que comportamientos hacían impuros a los fieles impidiéndoles participar en las actividades religiosas y sociales. Es importante   saber que el concepto de «impureza» nada tenía que ver con el comportamiento ético de las personas. Para los fariseos, la fidelidad a Dios  consistía en lavarse las manos, preparar los alimentos de determinada manera y cumplir con una serie de formalismos. Se creían salvados porque cumplían con estas prescripciones sin importar si eran justos o si eran capaces de reconciliarse con las personas con las que habían tenido diferencias.
 
Por eso Jesús les dice: «Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón, salen los malos propósitos, los robos, los homicidios, etc.»
 
Jesús denuncia una falsa religión que cree que la relación con Dios pasa a través del cumplimiento de unos ritos vacíos, que no significan nada, y de la observancia de unas normas que agobian.

Noticias del Secretariado 
 
 
 
Objetivo del MCC en el sexto plan pastoral
 
«Impulsar la nueva evangelización a través del encuentro con Jesús, mediante el anuncio del kerigma a los hombres y mujeres líderes de las estructuras y ambientes de la diócesis de Guadalajara para que vayan y fermenten de evangelio sus comunidades, con una formación integral permanente de sus dirigentes, y el movimiento de cursillos de cristiandad en Cristo tenga vida». 
 
Con el gusto de siempre y como cada semana por este medio nos hacemos presente con el fin de estar en una constante comunicación contigo y estés enterado de lo que en un movimiento como el nuestro está sucediendo. 
 
Celebrando el 70 aniversario del nacimiento del MCC el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Querétaro y la Comisión Ejecutiva del MCC de México, nos dio la bienvenida a todos los que asistimos al LXVII Plenario Nacional en esa maravillosa ciudad de nuestra patria, y siguiendo las instrucciones de nuestro Papa Francisco nos invito para que como movimiento de cursillos vayamos del Cursillo a la pequeña comunidad evangelizadora.  
 
Un plenario nacional es la reunión del órgano supremo del secretariado nacional del MCC y que se celebra 2 veces año en sedes ya programadas en ciudades que lo solicitan. Un plenario nacional que tiene por objetivo el de conocer la realidad del MCC en la nación así como para situar a nivel nacional en el lugar que debe de tener apostólicamente, mediante todos los informes que las provincias proporcionan y así puedan surgir compromisos para que el MCC crezca, se desarrolle y consiga su fin último.
 
Un plenario nacional en donde pudimos constatar el liderazgo a nivel nacional de nuestra Diócesis y como va avanzando el plan nacional del MCC en México. Ya prepararemos un buen resumen de lo sucedido para trasmitírselos posteriormente.
 
Te recordamos que a finales del presente año celebraremos en nuestra casa dos segundas vivencias, una para damas y otra para caballeros.  Iniciemos nuestro trabajo de invitación a quienes consideremos le sea de utilidad y de continuidad de su cursillo. Se necesitan candidatos para que los presentes.
 
RECUERDA………..TODOS SOMOS PRECURSILLO.
 
Felicidades a quienes celebran su cumpleaños o algo especial:
27.- Liliana Oropeza García
29.- Miguel Angel Martínez Cruz
21.- Pbro. Julio Díaz Morales (ler. Aniv. Luctuoso)
30.- Gerardo Reyes Ramírez
30.- José Javier Regalado Rubio
31.- Pbro Octavio Delgado Cárdenas (Aniv. De Ordenación Sacerdotal) 31.-Margarita Abundis Reos
01.- Sept. Sr. Cura José Luis Flores Flores.

Intensifica tu oración por nuestros enfermos:

Juan Arón Hernández (Hijo de Tere Rodríguez)
Margarita Abundis Reos
Sra. Lidia Gómez Alvarez
J. Rodolfo Varo Padilla
Salvador Quintero Flores
Julia Amaral de Avila
Julio Silva Martínez
Guillermina Ramírez Fernández (Hna. De Socorrito)
Michel Viridiana Palomino V.
Gabriela García V.
Juan Paulo Ramírez Ortíz
Isabel Cristina y Ma. Eugenia (Hnas. De Pedro Aguilar)
Celina Amaral C.
Sergio Ricardo Amaral
Jesús Abundis (Papá de Mago)
Memo Mata
Adriana Shelly
Maribel Ramírez Luévanos
Luz Maria Cueva Hernández (C. 375)
Ma. Del Rosario Rodríguez Vallarta (C. 375)
Antonio Fabián Márquez
Sr. Cura Daniel Ramírez Quintana
Amparo Venegas Casas
Ma. Antonia Lemus Ramos.

Norma Irene Orozco de Cámara

Sra. Valentina Buenrostro
Ricardo González Castellanos
Familia Castellanos González
Familia Castellanos Magaña
Andrea Camila Galván Torres
Eva Morán De la Torre
Thedy Aida Velasco Hernández
Margarita Calderón Ponce de León
Padre Ricardo de Santo Niño de Atocha
Luis Fernando Montes Sandoval
Emiliano Montes
Lula Pelayo
Nena Enciso
Rigoberto González
Carlos Castellanos
Roxana Lizaola

Si deseas que se pida por algún familiar o conocido enfermo, favor de acudir a nuestro Secretariado.

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